domingo, 15 de abril de 2012

Musho

Ese mismo día bajamos a Yungayy desde allí fuimos a Musho para preparar la subida al Huascarán dio la casualidad de que estábamos en Yungay el domingo día 31 de Mayo, en esa misma fecha, un domingo 31 de Mayo 17 años atrás, en 1970 fue un día terrible para Yungay, a las 15'30 h un terremoto de una intensidad 7'7 en la escala de Richter sacudió el Callejón de Huaylas fue uno de los peores desastres naturales de la historia, perecieron ochenta mil personas y un millón quedo sin techo una enorme masa rocosa se soltó del Nevado Huascarán y sepultó la ciudad de Yungay con sus 18.000 habitantes, solo hubo 240 supervivientes, los cuales se refugiaron en lo único que queda hoy delYungay antiguo, el cementerio.
Se estima que el volumen del alud fue entre 50 y 100 millones de metros cúbicos y cubrió una superficie de 2200 hectáreas a una profundidad media de 5 a lO m.


miércoles, 7 de marzo de 2012

CAMPO BASE DEL PISCO


Al día siguiente después de comer salimos hacía el campo base del Pisco, y antes de ponerse el sol ya teníamos montada la tienda, allí hicimos amistad con unos húngaros, a los que luego veríamos en el Huascarán.
La noche en el campo base del Pisco se nos hizo larga y dura, pues con el fin de llevar el menor peso posible nos subimos con las fundas de vivac, y por la madrugada el frio era muy intenso.  


El día 30 de Mayo, salimos muy temprano hacia el Pisco, la oscuridad hizo que nos separásemos de la ruta y perdimos cuatro horas hasta que pudimos volver al buen camino atravesamos la morrena que hay entre el Pisco y los cuatro Huandoys, y a las 11'30h. llegábamos al collado del Pisco, allí a casi 5000 m estuvimos conversando un rato con unos alpinistas, allí andinistas, peruanos, los cuales nos dieron ánimos y nos dijeron que la cumbre estaba solo a tres horas, nosotros tardamos cuatro, a las 15.30h de la tarde del día 30 de Mayo pisábamos la cumbre, a 5850 m los tres solos allá arriba, nos abrazamos, y las lagrimas nos nublaron la vista, nos hicimos fotos y a las 16.00h tomábamos el camino de regreso, esa noche dormimos en el campo base del  
 Pisco y al día siguiente volvimos a Yuracorral. 







Cumbre del Pisco 5850m




lunes, 5 de marzo de 2012

HACIA EL PASO DEL PORTACHUELO


Después de seis horas llegamos al lugar donde estaba la piedra, se llamaba Cachena, y acampamos junto a una laguna, el entorno era maravilloso, pero nosotros estábamos tan cansados que no teníamos tiempo de apreciar el paisaje, solo podíamos pensar en dormir.

Desde Cachena fuimos a otro lugar llamado Vaqueria, era un pequeño núcleo de casas de adobe con el techo de paja. El aspecto del valle nos inducía a pensar que el tiempo se había detenido, que no existía tiempo, niños pequeños y personas mayores llenos de suciedad y miseria salían al camino a vernos pasar y a pedir unos caramelos a los gringos, casi no sabían hablar en castellano y supongo que en aquel valle perdido, al cual solo se podía llegar a pie o a caballo, no había escuela, ni medico, solo cuentan con los viejos hechiceros y con la coca, la reina de las hierbas, la que todo lo calma o lo excita según haga falta.
Después de pasar Vaqueria subimos a buscar una pista de tierra por la cual llegariarnos a Portachuelo a Jaime Miguel le duele el tobillo y le cuesta mantener el ritmo.
Evaristo subía sin darnos un descanso, solo podíamos convencerle de que parase sacando chocolate o algún otro dulce, así lentamente subimos hasta Pacchapata, allí montamos nuestro reducido campamento, estábamos otra vez por encima de los 4000m y al ponerse el sol la temperatura bajaba muy rápidamente, por lo tanto teníamos que cenar pronto y meternos en la tienda para protegernos de los 15 grados bajo cero que marcaba nuestro termómetro.
  Al día siguiente Evaristo salió temprano con los burros, hoy viajaría solo hasta Yuracorral nosotros pretendíamos subir a algún vehículo para que Jaime pudiera recuperase evitando andar ese día cinco horas, a nosotros también nos favorecía pues así estaríamos más descansados para subir al campo base del Pisco esa misma noche.
Esperamos durante horas a que pasara algún vehículo y al fin después de seis largas horas se detuvo un camión, al trepar a la caja de madera descubrimos que en su interior había un grupo de jóvenes armados con fusiles militares y sus caras tapadas con pasamontañas, nos quedamos de piedra, pues no estaban uniformados como un ejercito regular pero no nos atrevimos a decir nada  y allí compartimos vaivenes y saltos del camión con aquellos paramilitares que no dejaban de mirarnos y preguntarnos la altura a que nos encontrábamos en cada momento, les llamaba mucho la atención nuestro altímetro.


Subimos hasta el paso de Portachuelo a 4700 m. y comenzamos a bajar, el camión debía maniobrar para tomar las curvas en aquellas pistas de tierra, cuatro o cinco curvas fueron suficientes para que tomásemos la decisión de bajar del camión y seguir a pie, y así lo hicimos, descendimos los más de 1000 m. de desnivel que separaban Portachuelo de Yuracorral y al atardecer llegamos al campamento, esa noche Evaristo nuestro arriero tomaría el camino de vuelta a su pueblo.

viernes, 24 de febrero de 2012

EL PASO DE PUNTA UNIÓN

Salimos temprano, el día estaba oscuro y Punta Unión ni siquiera se veía, una fina lluvia nos acompañaba en nuestro lento ascenso al paso, cuanto más nos acercábamos  el tiempo era peor, un viento lateral nos tiraba a la cara unos grandes copos de nieve, que ya comenzaban a cubrir el paisaje que veíamos.
Este periplo alrededor de los grandes macizos montañosos nos serviría para estar aclimatados a la altura y que nuestro cuerpo respondiese mejor en alta montaña, donde se fijaban nuestros objetivos más importantes, pero al superar los 4500 m de altura la respiración se hace pesada y parece que solo te queda un pulmón pero esta sensación va desapareciendo según pasan los días y estás más aclimatado.
Llegamos a Punta Unión a 4750 m. y por suerte no había demasiada nieve, de cualquier manera tuvimos problemas pues los burros había que pasarlos de uno en uno y esto era peligroso, en este punto pudimos ver la maestría de nuestro guía Evaristo, que se quitó sus sencillas sandalias para, con el pie desnudo, apartar la nieve de las rocas por donde tenían que pisar los animales y tomando al burro por el rabo comenzó a descender por el angosto y tortuoso sendero hasta un lugar seguro mas abajo del paso, así repitió la operación seis veces, como anécdota contaré que uno de los burros era la primera vez que venía y se negaba a bajar pero Evaristo con la pericia del arriero y un buen palo calmó al animal y lo hizo bajar sin problemas.
Desde ese punto comenzamos a bajar durante horas y parecía que no llegaríamos nunca al lugar de acampada, a la piedra, que repetía Evaristo el caminaba como si de un paseo dominical se tratase, pero nosotros empezábamos a estar cansados.

martes, 20 de diciembre de 2011

LAS LAGUNAS

Al otro día la marcha fue más tranquila, pues casi todo el trayecto era más o menos llano, en el centro del valle hay dos lagunas, la Ichiccocha o laguna chica y la Jatunccocha la grande, las dos lagunas tienen un color turquesa que nunca habíamos visto ni en Pirineos ni en Alpes, eran maravillosas.
Al pasar las lagunas comenzamos a subir otra vez y poco a poco superamos la cuesta y nos situamos en el campo base del Taulliraju a 3900 metros. EI Taullí estaba bastante cubierto y no se veía la cumbre situada a 5850 m esta es una montaña agresiva, joven, con grandes murallones de hielo, hacia el este el Nevado Pucahirca de 6088 m. se veía como una pirámide desafiante y hacia el Sur la montaña más bonita que nunca vimos, el Artesonraju de 6025 m. nos cerraba el paisaje, por la noche bajó bastante la temperatura y empezó el mal tiempo, nuestro temor era que el paso de Punta Unión estuviese con nieve.

sábado, 17 de diciembre de 2011

HACIA PUNTA UNIÓN

Al fin llegamos a Llamacorral el primer lugar llano del camino, situado a 3750m, en el centro del estrecho Valle de Santa Cruz, el cual se veía hundido por la altura de los nevados de más de 6000 m.

lunes, 24 de octubre de 2011

Cashapampa

Después de cuatro horas de espera, salimos hacia Llamacorral en el Valle de Santa Cruz, la entrada al valle nos dejó boquiabiertos, aunque sus cuestas empezaban a castigar a nuestros músculos, cuatro horas nos pasamos subiendo, arreando a los burros entre Evaristo, nuestro arriero y Sebas que había aprendido rápidamente aquel lenguaje fácil y preciso del arriero y castigados duramente por unos
pequeños mosquitos que nos atacaban sin piedad, estos insectos, sumamente pequeños nos picaban y nos dejaban unas ampollitas con una gota de sangre coagulada que al reventarlas aún nos picaba más y nos dejaban señales que nos duraron semanas, la subida fue un verdadero infierno, luchando con los burros, los mosquitos y la interminable cuesta.

lunes, 3 de octubre de 2011

A las cinco de la mañana sonó estrepitosamente el despertador, nos levantamos y comenzamos a sacar nuestros bultos a la calle para cargarlos en la furgoneta, que por cierto, fue muy puntual, cosa poco frecuente por aquellas latitudes.


Salimos sobre las seis de la mañana en dirección a Yungai y Caraz, donde paramos a desayunar y donde teníamos que comprar queroseno para nuestra cocina de campaña, en el barucho donde desayunamos solo nosotros tomábamos leche, los lugareños tomaban caldo de gallina, un buen plato para empezar el día bien.


El camino después de Caraz era ya de tierra y todo subida y aunque el paisaje era muy bonito los saltos de la furgoneta se estaban haciendo pesados y para colmo las gallinas que comprarnos en Huaraz se paseaban por la furgoneta a su aire.

EL HUASCARÁN


Ruta de ascenso al Huascarán.

Aunque el Huascarán era nuestro objetivo final, antes debíamos prepararnos y aclimatarnos, para lo que decidimos hacer un treking por la quebrada de Santa Cruz, asi pues en Huaraz comenzamos los preparativos para la marcha, compramos podo lo que pensamos que podíamos necesitar para la marcha y el posterior ascenso al Pisco que nos serviría de aclimatación en altura.

sábado, 1 de octubre de 2011

PERÚ 1987



En mayo de 1987, pasamos unos días recorriendo el Perú turistico, visitamos Cuzco, Machu Pichu, Puno, Arequipa, Juliaca, Nazca, Isla Ballesta, etc. El grupo estaba compuesto por Manolo Cabrera, Jaime Miguel Morató, Mari Sendra, Guiller Sendra, Sebastián Pastor, Francisco Miralles y yo.
El 21 de mayo, salimos de Lima en autobús con dirección a Huaraz, el viaje duró diez horas y llegamos destrozados, pero nos quedamos pasmados al ver tanta belleza por todas partes.